domingo, 15 de noviembre de 2009

PROGRAMA 377

Nuevo revuelto para compartir…

Martín Amarilla Molfino, tiene 29 años, y recién a los 29 años se encontró con sus hermanos, los conoció. Tanto él como sus hermanos desconocían la existencia del otro. Y es que Martín es hijo de Marcela a quien el terrorismo de estado de la dictadura secuestró sin que nadie sepa que estaba embarazada.” (Ver Apertura)

Los sonidos que pasaron por este revuelto:


El tema que acompaña la apertura, “La canción que jamás olvidé” del disco “Tangente” de Alberto Rojo







“Palo Brasao” del disco “Trinidad” de Ricardo Cavalli




“Carcará” del disco “Avenido” de Aca Seca Trío




“Bad bussiness” del disco “Electrohope” de Javier Malosetti




“A primera vista” del disco “Como respirar” de Georgina Hassan





“Corazón” del disco “Hado” de Paola Gamberale



“Aromas de la mañana” del disco “Cartas” de “Contá Cuatro”



“Flor de lino” del disco “Radio AM” de Raly Barrionuevo
Si te gustaron estos sonidos podes encontrar las presentaciones de los músicos en nuestra Agenda.

Además queremos invitarlos al festejo de los 8 años de Revuelto. Organizamos una presentación en vivo con los artistas Cecilia Zabala y Franco Luciani, el domingo 29 de noviembre, 21.30hs en Café Vinilo (Gorriti 3780). La entrada sale $15 y pueden reservarla al 4866-6510 o info@cafevinilo.com.ar

Nos visitó Diego Penelas, vino con guitarra y compartió con nosotros “Julia y las llaves” tema de “Camaleón de papel”, su nuevo disco junto a María Elía, Guillermo Delgado y Mario Gusso.
Mientras escuchábamos otros temas del disco, Penelas explicaba el proceso de composición de los temas, como la música fluye y la necesidad de trabajar más sobre las letras como en el caso de “Huésped”, canción que empezó a escribir sin saber a quién se refería y que luego al mirar a su alrededor y ver la televisión encendida anunciado la derogación de la ley de obediencia debida se dio cuenta que estaba dedicada a las personas que luchan por los derechos humanos.
En el medio de la charla se asoma la voz de María Elía, desde Bariloche, nos dio su visión del disco, las letras y las versiones. Alejando los desafía a una experiencia radial innovadora… Penelas y Elía se animaron y cantaron juntos “Vaiven” a kilómetros de distancia.

Nos visitaron Rubén “mono” Izarrualde y Matías González integrantes de “Cuarto Elemento”. Vinieron a presentar su nuevo disco “Camino”, que es un viaje musical por distintos lugares de Latinoamérica. Hablaron de la improvisación, de la relación de amistad que los une, del modo de presentar su música, y la gira que hicieron por Latinoamérica. Escuchamos su versión de "Piedra y camino".


Completo el plato radial de este domingo 15 de Noviembre, los invitamos a comunicarse con nosotros a través de éste blog con sus comentarios, o mandando mail a contacto@revueltoderadio.com.ar, pueden también bajarse el programa en http://www.revueltoderadio.com.ar/ y además ver otros contenidos como videos y el disco “Abremente” homenaje a Spinetta grabado por distintos artistas.

Los esperamos el próximo domingo,
Revuelto Gramajo.

Cuando te privan de ser quien sos

Hay veces que te encontrás, no sabés bien por qué, en una situación o tomando una actitud en la que te desconocés. A veces puede que te pase con respecto a un lugar o la gente que te rodea, que decís “qué estoy haciendo acá”.

Ese desconocerse por un momento es a causa de conocerse mucho, tanto que a partir de sentirnos extraños a un lugar o a un grupo de personas, no podemos permanecer allí sino asumiendo la falsedad que nos permite quedarnos, o bien, angustiándonos profundamente por no saber cómo cambiar la situación.

A veces las situaciones son difíciles aún conociéndonos, sabiendo muy bien quienes somos y de dónde venimos para ser quienes somos. Imagino, o mejor dicho, intento imaginar a quien se le privó de todo esto, de saber quién es uno. Y para peor los privadores son los que acompañaron el crecimiento, la educación, en definitiva, todo aquello que hace que uno sea quien es.

Martín Amarilla Molfino, tiene 29 años, y recién a los 29 años se encontró con sus hermanos, los conoció. Tanto él como sus hermanos desconocían la existencia del otro.

Y es que Martín es hijo de Marcela a quien el terrorismo de estado de la dictadura secuestró sin que nadie sepa que estaba embarazada.

Pero aunque los apropiadores se esforzaron por darle a Martín una vida que no era su vida, ese sentir de identidad provoca no poder estar en los lugares y con las personas que sentimos ajenas y enemigas.

Martín Amarilla Molfino comenzó por su cuenta la búsqueda de su identidad a partir de algunos datos que le llamaron la atención: papá, hasta ese momento, hoy el apropiador, había sido miembro del servicio de inteligencia del Ejército y además, en el acta de nacimiento figuraba Campo de Mayo como el lugar de nacimiento. Así es que se acercó a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad, en busca de lo que le habían negado por 29 años las personas que decían que eran las que más lo amaban.

Fueron 2 años de investigación para que Martín sepa que mamá era Marcela Amarilla y papá Guillermo Molfino, que tiene cinco hermanos y que fue criado por perversos delincuentes. El instinto lo había llevado a desconfiar, la realidad le daba ahora su identidad, no sin angustia y dolor estoy seguro.

Martín es el nieto recuperado número 98. Son 98 historias que dicen que nada está cerrado, que convivimos todos los días con tipos que mataron personas, se quedaron con sus hijos y los criaron como propios, negándoles el derecho de saber quienes son.

Pero es difícil permanecer en un lugar que no se siente de uno, difícil sostener la mentira para siempre. En algún momento vaya uno a saber cómo y por qué, surge la necesidad de buscarnos, sabernos y ser los principales hacedores de nuestra vida.

Nos reconocemos en un recuerdo de infancia, en aromas de jazmín y tuco de domingo. Nos reconocemos en picadito con amigos, en el beso de buenas noches. O en la ausencia de todo esto. Pero en algún lugar hay un latido que nos dice quienes somos. Un latido que se hace canción.

Domingo 15 de Noviembre de 2009

domingo, 8 de noviembre de 2009

PROGRAMA 376

Un encuentro alrededor de la música y las palabras…

“El pibe, que importa el nombre si en verdad tiene un montón de nombres. Me dijo que era del sur, pero podría ser de cualquier otro lado. El pibe arrastra la soledad, canta con esa pena que da al canto la tristeza de no encontrar salida. ¿Qué hace uno cuando la traición es moneda corriente y viene de todos lados? Me digo que no es posible que vivamos entre traidores, que podemos con ellos, no tengo dudas. El pibe, como tantos y tantas de diferentes edades, ya no se banca andar sin fe…” (Ver apertura)

Los sonidos que pasaron por el revuelto:

"Jactancia de quietud" de Fernando Tarres






"Ansiedad" del disco “El gran pez” de Alejandro Balbis




"La China" de Lito Epumer








"Aire seré" de Puente Celeste






"Punta rubia" de Fogiel Quinteto







"Del tiempo" del disco "Haiku" de Maia Illa








"Zamba de usted" del disco "Nuestros Clásicos hoy" de Susana Moncayo y Oscar Alem




Si te gustaron estos sonidos podes encontrar las presentaciones de los músicos en nuestra Agenda.
Además queremos invitarlos al festejo de los 8 años de Revuelto. Organizamos una presentación en vivo con los artistas Cecilia Zabala y Franco Luciani, el domingo 29 de noviembre, 21.30hs en Café Vinilo (Gorriti 3780). La entrada sale $15 y pueden reservarla al 4866-6510 o info@cafevinilo.com.ar




Nos visitó Pablo Tozzi, y se vino con el Contrabajo, para compartir con nosotros un poco de música y presentar su último disco Cueca negra. Repasamos su camino musical, hubo charla, hubo mate.
Hablamos del momento de la composición de los temas y nos contó qué es lo que la hace a una canción ser resistente, Tozzi consideró que en primer lugar debe emocionar, no ser panfletaria, tener una buena construcción que se sustente por si sola más allá del acompañamiento.
Escuchamos “Cuenca negra” que comienza con un recitado del Chango Farías Gómez, Tozzi tocó la zamba “criollita santiagueña” de Atahualpa y como despedida la canción “Me gustan los estudiantes” de Violeta Parra.

Con el viajero clandestino, Nicolás Falcoff, recorrimos sonidos lejanos que vienen del Mar Egeo.

Cierra el revuelto el “Cuento de horror” de Orlando Van Bredam, acompañado por Niebla del Riachuelo en una versión de Pablo Agri.

Completo el plato radial de este domingo 8 de Noviembre, los invitamos a comunicarse con nosotros a través de éste blog con sus comentarios, o mandando mail a contacto@revueltoderadio.com.ar, pueden también bajarse el programa en http://www.revueltoderadio.com.ar/ y además ver otros contenidos como videos y el disco “Abremente” homenaje a Spinetta grabado por distintos artistas.

Los esperamos el próximo domingo,
Revuelto Gramajo.

Qué hacer cuando la traición es moneda corriente

Decía Maquiavelo que la traición es el único acto de los hombres que no se justifica. Explicaba que los celos, la avidez, la crueldad, la envidia, el despotismo son, en ocasiones, explicables y hasta pueden ser perdonados de acuerdo a las circunstancias. Los traidores, en cambio, sostenía el autor de El Príncipe, son los únicos seres que merecen siempre las torturas del infierno, sin nada que pueda excusarlos.

Un impulso tan censurado y que, intuyo, merece el repudio de cualquier mortal, convive con nosotros desde el inicio mismo de nuestra existencia. En el cristianismo, Cain es el primer traidor que asesina nada menos que a su hermano Abel. Pero la traición más relevante es la de Judas a Jesús cuando lo entrega a los romanos para su crucifixión. Cuántas veces se cruzan en tu vida estos Judas modernos que incluso creen que ciertas formas de traición hay han sido socialmente aceptadas. ¿Será que lo fueron y yo quedé entre los arcaicos que no entienden los nuevos tiempos?

La traición cuando lleva consigo un sentimiento tan fuerte como el amor y se mezclan pasiones, no es menor traición. Fue el caso de la Malinche, la bella amante azteca de Hernán Cortés que por amor, pero también por ambición desmesurada traicionó a su pueblo, conspiró contra él y contribuyó a su derrota. Martín, el hijo que tuvo con el conquistador, fue uno de los primeros mestizos nacidos en estas tierras. Su nombre es -para millones de americanos- la sombra de la desgracia.

Traición religiosa, pasional, qué contarte de las traiciones políticas y la imperdonable traición al pueblo. Las traiciones recorren los tiempos y lugares en feroz galope. Pero sin olvidar las páginas de la historia, muchas teñidas en sangre, están las que no son parte de ningún libro.

El pibe, que importa el nombre si en verdad tiene un montón de nombres. Me dijo que era del sur, pero podría ser de cualquier otro lado. El pibe arrastra la soledad, canta con esa pena que da al canto la tristeza de no encontrar salida. ¿Qué hace uno cuando la traición es moneda corriente y viene de todos lados? Me digo que no es posible que vivamos entre traidores, que podemos con ellos, no tengo dudas. El pibe, como tantos y tantas de diferentes edades, ya no se banca andar sin fe…


“Pibe del sur”
Arrastraba la soledad como
una hiedra sin pared.
De a ratos cantaba, con esa pena de no ser.
Se llamaba Juan, o tal vez
Pedro o Francisco, da igual.
Dormía porque dormir es morir un poco más.
Era un pibe bueno del sur.
No se bancaba andar sin fe.
Por eso se apresuró a saltar ya de una vez.
Cruzó de a pie hasta el final.
Y se ríe: "si me llaman, no estoy más".
Parece fácil vivir; te complican hasta la razón.
Y por no transigir, se tomó todo el alcohol.
Entrando a la estación, los camiones vienen y van.
Va por vos esta canción, que de arriba escucharás.

(Tema compuesto por Adrián Abonizio y Raúl Carnota)


Domingo 8 de Noviembre de 2009

"Cuento de horror", Orlando Van Bredam

Esta misma mañana, hace unos momentos, usted encontró un cadáver en el baúl de su automóvil. Al espanto, le siguió el gesto instintivo de soltar con violencia la tapa y retroceder unos metros. Con el pulso acelerado, se acercó hasta el coche y contó hasta diez, incrédulo, antes de abrir el baúl nuevamente.

No había dudas, era un cadáver. Bastante desfigurado el rostro, con sangre todavía fresca que se deslizaba por la alfombra hacia el guardabarro izquierdo. Un muerto desconocido. Jamás había visto esa cara, ese torso pálido, esas piernas largas y velludas flexionadas con torpeza, seguramente por el homicida que colocó el cuerpo en el baúl. Un hombre semidesnudo (apenas unos calzoncillos y unas medias) de unos cuarenta años, con una herida sangrante, tal vez de un balazo, en la sien derecha, y varios hematomas y en su automóvil. En el automóvil que usted todos los días utiliza para ir a la oficina. En el automóvil que ha permanecido (como usted cree) toda la noche en el garage.

Ahora recuerda que abrió el baúl para cerciorarse de que en el lavadero no habían olvidado cargar el gato como alguna vez sucedió. Entonces piensa en el lavadero. Le entregaron el auto ayer, a última hora. ¿Y si el homicida es alguien del lavadero? ¿Y si el cadáver estuvo toda la tarde y la noche en el baúl? Sin embargo, parece sangre fresca. ¿Y cómo sabe usted si es sangre fresca?

Primero piensa que lo mejor es avisar a la policía. Después advierte que no será fácil explicar el hallazgo. Necesita un abogado. Se acuerda, entonces, de un amigo. Después de cerrar por segunda vez el baúl, abre la puerta que comunica al garage con el living. Y en el living ve, con horror, una camisa y unos pantalones que no son suyos, que levanta del piso para comprobar, también con horror, que están manchados con sangre.

A esta altura usted ve alejarse la posibilidad de llamar a la policía. Sobre todo cuando sigue las gotas de sangre hasta el dormitorio donde su mujer todavía descansa.
-¿Por qué volviste?-pregunta ella.
-Encontré un cadáver en el baúl del coche- contesta usted con fingida naturalidad.
-Ah, ¿era eso?-contesta ella- pensé que te habías olvidado del resumen de la tarjeta de crédito. Ah...y no te olvidés que hoy vence la luz y el teléfono.
Encontré un cadáver...-insinúa usted no muy convencido.
Te escuché- dice ella, inmutable- la semana pasada fue un ahorcado en el jardín, hace tres días un ovni debajo del limonero.

¿Pensás que estoy loco?- usted pierde pie, se desbarranca.
Te creo-lo consuela ella- pero sucede que hay tantas cosas urgentes que solucionar en esta casa.
Domingo 8 de noviembre de 2009