Ella no quiere decir su nombre.
A veces se la ve en la plaza 12 de octubre, en otras oportunidades se traslada a la estación de servicios de ruta 8 y Cruce de Derqui. Los fines de semana, se mezcla entre la distraída muchedumbre que hace sus compras en el imponente km. 50 en Pilar, la zona norte de la provincia de Buenos Aires, la zona de barrios cerrados: La Delfina, Estancia La casualidad, Country Sociedad Hebráica, Barrio cerrado Los Condes, La Campiña y tantos otros… Barrios cerrados con ojos cerrados a la realidad.
La nena va entre la gente pidiendo monedas o algo para comer. ¿La edad? No lo sabe, o no la quiere decir; 10, quizá 11 años. Sus días son de miseria y dependen de la voluntad de quien le da esas monedas o algo de comida. Su madre no sabe dónde pasa los días, su padre no sabe que tiene una hija. Ella no me dice su nombre, creo que tiene tantos nombres como pibes hay en la calle.
¿Y Dios… no mira?
¿Por qué no escucha?
¿Por qué Dios no está para esta nena? ¿Para todos esos chicos?
Es buena forma de alejarse de las cosas, endilgarle los problemas a Dios. Dar unas monedas cada tanto, hablar, hablar mucho de los derechos del niño; pero a la primera de cambio pedir una ley penal dura para los pibes que alteren nuestra tranquila vida.
No hay forma de mirar a otro lado: los pibes están ahí: sobreviven a duras penas en las estaciones del subte y del tren, en los zaguanes, si los dejan. Son abrepuertas de autos, suplicantes limpiadores de parabrisas, malabaristas a los apurones o pedigüeños. La calle es un improvisado lugar de trabajo y precario dormitorio y comedor.
Son niños que nos miran, son miradas que preguntan por qué unos tanto y ellos nada. Son pibes en las esquinas de Buenos Aires, en calles de Medellín, asesinados por la policía en Brasil u Honduras, excluídos en México, Bolivia y Perú…
No tienen nombre. Les decimos “niños de la calle”, como si hubiesen elegido vivir en ella. Intentamos esconderlos, dejarlos en manos de fundaciones y de la caridad. Nunca redistribuir de verdad para empezar a hacer algo en serio.
En Estados Unidos, volviendo al hotel, junto a la ruta, Tom Waits se encontró con un santuario improvisado adornado con flores, en memoria de una nena de 12 años: Georgia Lee Moses. Ella era pobre y negra, había aparecido muerta. Tom Waits escribió una canción a su olvido. Como con tantos pibes en tantos lugares, tal vez como la nena que andaba por el Km. 50 en Pilar, nadie se preocupa por su muerte. Tampoco por su vida.
Domingo 26 de Julio de 2009
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martes, 28 de julio de 2009
"Hormiga", Marco Denevi
Un día las hormigas, pueblo progresista, inventan el vegetal artificial. Es una papilla fría y con sabor a hojalata. Pero al menos las releva de la necesidad de salir fuera de los hormigueros en procura de vegetales naturales. Así se salvan del fuego, del veneno, de las nubes insecticidas. Como el número de las hormigas es una cifra que tiende constantemente a crecer, al cabo de un tiempo hay tantas hormigas bajo tierra que es preciso ampliar los hormigueros.
Las galerías se expanden, se entrecruzan, terminan por confundirse en un solo Gran Hormiguero bajo la dirección de una sola Gran Hormiga. Por las dudas, las salidas al exterior son tapiadas a cal y canto. Se suceden las generaciones. Como nunca han franqueado los límites del Gran Hormiguero, incurren en el error de lógica de identificarlo con el Gran Universo.
Pero cierta vez una hormiga se extravía por unos corredores en ruinas, distingue una luz lejana, unos destellos, se aproxima y descubre una boca de salida cuya clausura se ha desmoronado. Con el corazón palpitante, la hormiga sale a la superficie de la tierra. Ve una mañana. Ve un jardín. Ve tallos, hojas, yemas, brotes, pétalos, estambres, rocío. Ve una rosa amarilla.
Todos sus instintos despiertan bruscamente. Se abalanza sobre las plantas y empieza a talar, a cortar y a comer. Se da un atracón. Después, relamiéndose, decide volver al Gran Hormiguero con la noticia. Busca a sus hermanas, trata de explicarles lo que ha visto, grita:
“Arriba...luz...jardín...hojas...verde...flores...”
Las demás hormigas no comprenden una sola palabra de aquel lenguaje delirante, creen que la hormiga ha enloquecido y la matan.
Domingo 26 de Julio de 2009
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Las galerías se expanden, se entrecruzan, terminan por confundirse en un solo Gran Hormiguero bajo la dirección de una sola Gran Hormiga. Por las dudas, las salidas al exterior son tapiadas a cal y canto. Se suceden las generaciones. Como nunca han franqueado los límites del Gran Hormiguero, incurren en el error de lógica de identificarlo con el Gran Universo.
Pero cierta vez una hormiga se extravía por unos corredores en ruinas, distingue una luz lejana, unos destellos, se aproxima y descubre una boca de salida cuya clausura se ha desmoronado. Con el corazón palpitante, la hormiga sale a la superficie de la tierra. Ve una mañana. Ve un jardín. Ve tallos, hojas, yemas, brotes, pétalos, estambres, rocío. Ve una rosa amarilla.
Todos sus instintos despiertan bruscamente. Se abalanza sobre las plantas y empieza a talar, a cortar y a comer. Se da un atracón. Después, relamiéndose, decide volver al Gran Hormiguero con la noticia. Busca a sus hermanas, trata de explicarles lo que ha visto, grita:
“Arriba...luz...jardín...hojas...verde...flores...”
Las demás hormigas no comprenden una sola palabra de aquel lenguaje delirante, creen que la hormiga ha enloquecido y la matan.
Domingo 26 de Julio de 2009
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miércoles, 22 de julio de 2009
PROGRAMA 360
Inmersos en la oscuridad del estudio que recrea la noche que es afuera, al calor de las palabras, se disipa el frío y a medida que la ronda de mates gira, nos embarcamos en este nuevo Revuelto.
Una mezcla de sentimientos encontrados, marcas, estigmas que deja el dolor cuando una herida no cierra.
Desde el Revuelto nos indignamos por la agresión sufrida por Don Roque Goméz, comunicador de la radio FM Ashpaipa Cayu “Lengua de mi tierra” (de Santiago del Estero), que fue golpeado y amenazado durante su programa por haber denunciado al aire la situación que se encuentran viviendo las 20 familias de la localidad de Toro Uman, ante el avasallamiento por parte de los Sres. Sebastián y Rafael Peuser, apoderados de la Familia Gustingorri de la ciudad de Buenos Aires, dueños de la empresa "Genética del Este", a su vez también dueños del Toro Gran Campeón de la Sociedad Rural de Buenos Aires el año pasado. Otro de los Integrantes de esta firma comercial es el Sr. Pablo Gustingorri, Intendente de Saladillo, Provincia de Buenos Aires, gente de Macri y Cobos.
Con modos autoritarios y violentos quisieron silenciar la denuncia, nuevamente la propiedad avasalladora por sobre la gente. Nosotros denunciamos la agresión y les respondemos con las palabras de Gioconda Belli en su poema “Huelga”.
Una mezcla de sentimientos encontrados, marcas, estigmas que deja el dolor cuando una herida no cierra.
15 años pasaron del atentado a la AMIA. Ningún preso.
La impunidad como común denominador. Encubrimiento, complicidad, las mil promesas de cada gobierno de turno, y nada... sólo la ausencia de la justicia que duele tanto como los 85 muertos, los 85 sueños apagados violentamente por el terror y el odio.
(Ver Apertura)

Así arrancaba el Revuelto, y nos reencontraba, con música, Agenda y compartiendo una ronda de mate radial. Disfrutamos de un humilde y sincero regalo para los oídos, la canción “Paloma” del disco “Amigos” de Juan Quintero y Edgardo Cardozo.
(Ver Apertura)

Así arrancaba el Revuelto, y nos reencontraba, con música, Agenda y compartiendo una ronda de mate radial. Disfrutamos de un humilde y sincero regalo para los oídos, la canción “Paloma” del disco “Amigos” de Juan Quintero y Edgardo Cardozo.
A penas unas notas… la música los presenta y no hace falta nombrarlos. El sonido ilumina el aire del estudio, es la armonía que logran tres grandes músicos, es el “Proyecto SanLuca”.
Nos visitaron nuevamente Franco Luciani (armónica), Rodolfo Sánchez (bombo) y Raúl Carnota (guitarra y voz) para festejar junto a nosotros su disco. Compartieron con Alejandro unas copas de vino tinto, hubo charla, improvisación (o excelentes olvidos), risas y música. Se habló de la formación del grupo, la composición del disco, las ganas de hacer música, y la búsqueda de un camino original más allá de los aplausos. De los aportes que hace cada uno para que al final lo que brille sea la música. Nos deleitaron con “Ña Poli” y el placer de tenerlos tocando en el estudio. Y se quedaron hasta el final del programa compartiendo con nosotros una rica picada.
Nos visitaron nuevamente Franco Luciani (armónica), Rodolfo Sánchez (bombo) y Raúl Carnota (guitarra y voz) para festejar junto a nosotros su disco. Compartieron con Alejandro unas copas de vino tinto, hubo charla, improvisación (o excelentes olvidos), risas y música. Se habló de la formación del grupo, la composición del disco, las ganas de hacer música, y la búsqueda de un camino original más allá de los aplausos. De los aportes que hace cada uno para que al final lo que brille sea la música. Nos deleitaron con “Ña Poli” y el placer de tenerlos tocando en el estudio. Y se quedaron hasta el final del programa compartiendo con nosotros una rica picada.

Desde el Revuelto nos indignamos por la agresión sufrida por Don Roque Goméz, comunicador de la radio FM Ashpaipa Cayu “Lengua de mi tierra” (de Santiago del Estero), que fue golpeado y amenazado durante su programa por haber denunciado al aire la situación que se encuentran viviendo las 20 familias de la localidad de Toro Uman, ante el avasallamiento por parte de los Sres. Sebastián y Rafael Peuser, apoderados de la Familia Gustingorri de la ciudad de Buenos Aires, dueños de la empresa "Genética del Este", a su vez también dueños del Toro Gran Campeón de la Sociedad Rural de Buenos Aires el año pasado. Otro de los Integrantes de esta firma comercial es el Sr. Pablo Gustingorri, Intendente de Saladillo, Provincia de Buenos Aires, gente de Macri y Cobos.
Con modos autoritarios y violentos quisieron silenciar la denuncia, nuevamente la propiedad avasalladora por sobre la gente. Nosotros denunciamos la agresión y les respondemos con las palabras de Gioconda Belli en su poema “Huelga”.
“Quiero una huelga donde vayamos todos.
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.
Quiero una huelga
de obreros de palomas
de choferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.
Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance.
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj las fábricas
el plantel los colegios
el bus los hospitales
la carretera los puertos.
Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha”
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.
Quiero una huelga
de obreros de palomas
de choferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.
Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance.
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj las fábricas
el plantel los colegios
el bus los hospitales
la carretera los puertos.
Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha”
El viajero, Nicolás Falcoff, recorrió millas etéreas para traernos desde de Galicia música Celta de esas latitudes. El trotamundos nos invita a escuchar esta música tradicional, milenaria, pero también a reconocer en músicos jóvenes, con concepciones actuales, cómo se puede tomar una pieza y transformarla, revivirla y así que tome nuevo impulso.
Cierra el Revuelto el cuento de Max Aub, “Ese olor” y la canción de Sui Generis “El show de los muertos”.
Completo el plato radial de este domingo 19 de Julio, los invitamos a comunicarse con nosotros a través de éste blog con sus comentarios, o mandando mail a contacto@revueltoderadio.com.ar, pueden también bajarse el programa en http://www.revueltoderadio.com.ar/ y además ver otros contenidos como videos y el disco “Abremente” homenaje a Spinetta grabado por distintos artistas.
Los esperamos el próximo domingo,
Revuelto Gramajo.
Cierra el Revuelto el cuento de Max Aub, “Ese olor” y la canción de Sui Generis “El show de los muertos”.
Completo el plato radial de este domingo 19 de Julio, los invitamos a comunicarse con nosotros a través de éste blog con sus comentarios, o mandando mail a contacto@revueltoderadio.com.ar, pueden también bajarse el programa en http://www.revueltoderadio.com.ar/ y además ver otros contenidos como videos y el disco “Abremente” homenaje a Spinetta grabado por distintos artistas.
Los esperamos el próximo domingo,
Revuelto Gramajo.
martes, 21 de julio de 2009
Las marcas de la impunidad
Son heridas que no cierran. La vida transcurre y cada uno va intentando el día a día, pero hay marcas que están en todos nosotros. Me da la sensación, la muy triste sensación, de que tenemos la patética cualidad de amontonar en nuestra historia hechos terribles que, entre otras cosas, tienen el común denominador de la impunidad.
15 años pasaron del atentado a la AMIA. Ningún preso. Todo indica que el Estado argentino, con Carlos Menem a la cabeza en aquél tiempo, fue encubridor de este acto terrorista. Ningún responsable de encubrir, de atentar, de conexión local, de responsabilidad exterior… nadie preso a 15 años.
Sin embargo no hubo gobierno que cada vez que llega un 18 de Julio, no manifieste sus intenciones de investigación y justicia. ¿no será la impunidad un ingrediente estructural de nuestra historia como Nación? ¿Son tan perversos los gobiernos y la justicia que hablan de investigar y encontrar responsables, a sabiendas que nada de eso van a hacer? Quizá sea Macri el más sincero y coherente en esto de faltar el respeto a las víctimas, al premiar con la jefatura de la policía de la ciudad a Jorge “Fino” Palacios, acusado de ser uno de los encubridores del atentado.
85 muertos. 85 sueños apagados violentamente. Historias de tipos que desayunaban, iban a laburar, estudiaban… hasta alguno podía escuchar este programa ahora… si no fuera porque el odio y el terror fue muerte. Y hoy falta un hijo, un esposo, una madre, el amigo, un compañero…ausencias. Faltan ellos y para peor, falta justicia. Las victimas somos todos, por eso es importante reclamar justicia y repudiar la desidia de los gobernantes.
La historia de Seby la escuché el año pasado en voz de Alfredo Leuco y la quiero compartir hoy con vos. Seby tenía 5 años y cuando la maestra le había preguntado qué quería ser de grande, dijo que sería presidente, para pagarle mucha plata a los jubilados. Seby era muy charlatán, pero contrariamente, le daba vergüenza ser abanderado. No se perdía nunca las tortugas ninja y le encantaba andar en bici, pero tenía dos pasiones que amaba, además de mamá y papá: Lara, su hermanita de 10 meses y Pamela, la perrita de la familia.
Un día Seby preguntó dónde estaba el abuelo Julio
- En el cielo, dijo la madre, igual que el abuelito José. Cuando la gente es grande, se va haciendo viejita y después el alma se sale del cuerpo y se va al cielo, intentó explicar mamá.
- Pero vos mamá, nunca te vas a ir al cielo, no?
- No sé Seby, cuando sea muuuy viejita, pero falta mucho.
- Yo voy a estar en ese momento, mamá, te voy a agarrar el alma y no la voy a dejar subir al cielo, te la voy a poner otra vez en el cuerpo, así te quedás conmigo.
El lunes 18 de Julio de hace 15 años, Seby caminaba de la mano de mamá por Pasteur al 600, iban al Hospital de Clínicas. Rosa se salvó, pero Seby murió entre los escombros. Para los creyentes, Seby está con su abuelito Julio y su abuelito José. Para Rosa no habrá consuelo, Lara, la hermana de Seby, que hoy andará por los 16 años, no supo qué era crecer con su hermanito.
……………………………………………………………………………………………
Sebastián Barreiro fue el más pequeño de los 85 muertos a manos del odio y el terror, muertos que no descansan mientras no haya justicia, 85 presentes en nuestra memoria.
Domingo 19 de Julio de 2009
Ir a la crónica de ese Revuelto
15 años pasaron del atentado a la AMIA. Ningún preso. Todo indica que el Estado argentino, con Carlos Menem a la cabeza en aquél tiempo, fue encubridor de este acto terrorista. Ningún responsable de encubrir, de atentar, de conexión local, de responsabilidad exterior… nadie preso a 15 años.
Sin embargo no hubo gobierno que cada vez que llega un 18 de Julio, no manifieste sus intenciones de investigación y justicia. ¿no será la impunidad un ingrediente estructural de nuestra historia como Nación? ¿Son tan perversos los gobiernos y la justicia que hablan de investigar y encontrar responsables, a sabiendas que nada de eso van a hacer? Quizá sea Macri el más sincero y coherente en esto de faltar el respeto a las víctimas, al premiar con la jefatura de la policía de la ciudad a Jorge “Fino” Palacios, acusado de ser uno de los encubridores del atentado.
85 muertos. 85 sueños apagados violentamente. Historias de tipos que desayunaban, iban a laburar, estudiaban… hasta alguno podía escuchar este programa ahora… si no fuera porque el odio y el terror fue muerte. Y hoy falta un hijo, un esposo, una madre, el amigo, un compañero…ausencias. Faltan ellos y para peor, falta justicia. Las victimas somos todos, por eso es importante reclamar justicia y repudiar la desidia de los gobernantes.
La historia de Seby la escuché el año pasado en voz de Alfredo Leuco y la quiero compartir hoy con vos. Seby tenía 5 años y cuando la maestra le había preguntado qué quería ser de grande, dijo que sería presidente, para pagarle mucha plata a los jubilados. Seby era muy charlatán, pero contrariamente, le daba vergüenza ser abanderado. No se perdía nunca las tortugas ninja y le encantaba andar en bici, pero tenía dos pasiones que amaba, además de mamá y papá: Lara, su hermanita de 10 meses y Pamela, la perrita de la familia.
Un día Seby preguntó dónde estaba el abuelo Julio
- En el cielo, dijo la madre, igual que el abuelito José. Cuando la gente es grande, se va haciendo viejita y después el alma se sale del cuerpo y se va al cielo, intentó explicar mamá.
- Pero vos mamá, nunca te vas a ir al cielo, no?
- No sé Seby, cuando sea muuuy viejita, pero falta mucho.
- Yo voy a estar en ese momento, mamá, te voy a agarrar el alma y no la voy a dejar subir al cielo, te la voy a poner otra vez en el cuerpo, así te quedás conmigo.
El lunes 18 de Julio de hace 15 años, Seby caminaba de la mano de mamá por Pasteur al 600, iban al Hospital de Clínicas. Rosa se salvó, pero Seby murió entre los escombros. Para los creyentes, Seby está con su abuelito Julio y su abuelito José. Para Rosa no habrá consuelo, Lara, la hermana de Seby, que hoy andará por los 16 años, no supo qué era crecer con su hermanito.
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Sebastián Barreiro fue el más pequeño de los 85 muertos a manos del odio y el terror, muertos que no descansan mientras no haya justicia, 85 presentes en nuestra memoria.
Domingo 19 de Julio de 2009
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"Ese olor", Max Aub
Ese olor. Ese olor que me acongoja, ese olor que me sigue, ese olor que me persigue. Ese olor...
Lo vi, estaba allí: quieto, repugnante, alrededor de la cosa. Podrido. De un salto se me agarró desesperadamente, y, ahora, por más que hago, no hallo manera de deshacerme de él.
Me lavo, me restrego, me hundo en el agua, ando bajo la lluvia, en el mar. Me alejo. – Ya lo perdí. Sonrío: -Ya lo engañé. Me desespero:-Pude con él.
Y ahí vuelve, solapado, leve, lento, tenue, hediondo, persistente, quieto, fijo, horrible.
-¿Usted no sabe cómo podría deshacerme de él? Me persigue. Me estoy quieto sin respirar. Atento, mirando, convenciéndome de que se va, de que se fue. Pero no. Está ahí, aguardándome taimado. ¿De donde?
Cambio de ropa. Hago las más diversas abluciones; me perfumo. Yo, ¡que no me perfumo nunca! Vuelve el tufo, peste ligera, no por ello menos peste. Me persigue, le aseguro que me persigue. Mugre lenta, despaciosa, socarrona. De connivencia, ¿con quién?, ¿con qué?, ¿qué me quiere?, ¿por qué me sigue?, ¿qué engaño?, ¿qué astucia?
Me escondo tras la primera esquina, espero. Sé que me busca. Pasa de largo, me pierde. Respiro.
Pero está ahí, por lo bajo disimulado, a lo zaino. Callado. ¡Oh, si gritara!
Me envuelve, penetra sinuoso, espía, me acaba.
¿Qué es un mal olor? Nada. ¿Quién se fija? Un tafo. Un hedor. ¡A quién le importa! ¿A quién le digo que me atosiga? Creerán que no sé lo que digo, !Si! ¡Si!
Pero ahí está esta basura mugrienta. Nada me libra, ¡Si tuviese color!
Lo tiene. Es rojo, rojo pardo, rojo sucio, rojo verde, rojo oscuro, rojo negro, rojo, rojo corrupto, rojo carroñoso, rojo basura, rojo fétido, rojo mugre, rojo sinuoso, rojo disimulado, ¡ahí!, en mi pecho, subiendo por la garganta, saltando por encima de la boca, metiéndose por las alas de la nariz, revolcándose con el moco, llenándome todo.
¡Llevadlo! ¡Llevadme! ¡Ese olor, ese olor muerto! ¡Ese olor de muerte! ¡Ese olor putrefacto, que me carcome! Ese olor vivo de la muerte.
Domingo 19 de Julio de 2009
Lo vi, estaba allí: quieto, repugnante, alrededor de la cosa. Podrido. De un salto se me agarró desesperadamente, y, ahora, por más que hago, no hallo manera de deshacerme de él.
Me lavo, me restrego, me hundo en el agua, ando bajo la lluvia, en el mar. Me alejo. – Ya lo perdí. Sonrío: -Ya lo engañé. Me desespero:-Pude con él.
Y ahí vuelve, solapado, leve, lento, tenue, hediondo, persistente, quieto, fijo, horrible.
-¿Usted no sabe cómo podría deshacerme de él? Me persigue. Me estoy quieto sin respirar. Atento, mirando, convenciéndome de que se va, de que se fue. Pero no. Está ahí, aguardándome taimado. ¿De donde?
Cambio de ropa. Hago las más diversas abluciones; me perfumo. Yo, ¡que no me perfumo nunca! Vuelve el tufo, peste ligera, no por ello menos peste. Me persigue, le aseguro que me persigue. Mugre lenta, despaciosa, socarrona. De connivencia, ¿con quién?, ¿con qué?, ¿qué me quiere?, ¿por qué me sigue?, ¿qué engaño?, ¿qué astucia?
Me escondo tras la primera esquina, espero. Sé que me busca. Pasa de largo, me pierde. Respiro.
Pero está ahí, por lo bajo disimulado, a lo zaino. Callado. ¡Oh, si gritara!
Me envuelve, penetra sinuoso, espía, me acaba.
¿Qué es un mal olor? Nada. ¿Quién se fija? Un tafo. Un hedor. ¡A quién le importa! ¿A quién le digo que me atosiga? Creerán que no sé lo que digo, !Si! ¡Si!
Pero ahí está esta basura mugrienta. Nada me libra, ¡Si tuviese color!
Lo tiene. Es rojo, rojo pardo, rojo sucio, rojo verde, rojo oscuro, rojo negro, rojo, rojo corrupto, rojo carroñoso, rojo basura, rojo fétido, rojo mugre, rojo sinuoso, rojo disimulado, ¡ahí!, en mi pecho, subiendo por la garganta, saltando por encima de la boca, metiéndose por las alas de la nariz, revolcándose con el moco, llenándome todo.
¡Llevadlo! ¡Llevadme! ¡Ese olor, ese olor muerto! ¡Ese olor de muerte! ¡Ese olor putrefacto, que me carcome! Ese olor vivo de la muerte.
Domingo 19 de Julio de 2009
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